Ordenamos las prioridades energéticas de tu organización del diagnóstico inicial al cierre de resultados, bajo el ciclo Econova de cinco etapas y metodologías internacionales ISO 50001, ISO 50002, IPMVP y ONUDI.
La industria mexicana confunde con frecuencia la eficiencia energética con la compra de equipos o la instalación de generación renovable. Ninguna de las dos lo es.
Del primer diagnóstico al cierre de resultados. Cada etapa entrega documentación técnica trazable bajo metodologías internacionales.
Cada área se diagnostica con metodología propia. El diagnóstico energético integral las articula en una sola hoja de ruta.
Submedición por circuito y por uso significativo, calidad de energía, factor de potencia y perfil de demanda CFE. Termografía de subestaciones, diagnóstico de motores y variadores, eliminación de penalizaciones tarifarias.
Balance térmico de hornos y calderas, análisis de combustión, eficiencia de equipos de alta temperatura, caracterización de pérdidas y recuperación de calor residual.
Auditoría de chillers, manejadoras y torres de enfriamiento. Cargas térmicas, optimización de setpoints, free cooling, variadores en ventiladores y bombas, detección de operación simultánea frío-calor.
La visión de conjunto: una radiografía completa de la operación que se convierte en hoja de ruta, con caso de negocio y priorización por impacto e inversión.
Cada operación recibe la combinación que su contexto y madurez exigen. Sin sesgos por marca ni tecnología.
Cada cartera de medidas se entrega con análisis financiero completo, para que finanzas y dirección general puedan decidir con la misma rigurosidad que en cualquier otro proyecto de capital. La eficiencia deja de ser un proyecto del área técnica y pasa a ser estrategia corporativa.
Matriz de impacto, esfuerzo e inversión. Quick-wins separados de proyectos mayores.
TIR, VAN y tiempo de recuperación por intervención, con análisis de sensibilidad y beneficio ambiental en toneladas de CO₂ equivalente.
Cronograma con hitos verificables, dependencias técnicas y metas de intensidad energética.
Identificación de fuentes disponibles: NAFIN, FIDE, BID, banca verde y certificados de energías limpias.
Un modelo de cinco niveles ubica el estado actual frente a la meta. El diagnóstico de brecha define la estrategia, y la estrategia define el plan de inversión.
Instrumentamos la instalación y registramos el comportamiento real de la operación. Sobre esos datos —no sobre supuestos— se construye la línea base.
Los tres servicios son la misma disciplina atacada desde ángulos distintos. Según tu contexto, puede tener sentido empezar por otro punto.
El punto de entrada habitual: un diagnóstico riguroso que identifica los usos significativos y entrega oportunidades priorizadas.
Ver servicio →Sistema de gestiónSi eres UPAC con obligación regulatoria, o decidiste certificar voluntariamente, te guiamos e implementamos el sistema completo.
Ver servicio →Mapeamos tu contexto operativo, te decimos con claridad qué te aplica y trazamos un plan a la medida con alcance, cronograma e hitos verificables.